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Eskroto
o Gavilán, un artista irrepetible
Marco
Antonio Sanz de Acedo, nació en Pamplona-Iruña el
ocho de mayo de 1965, era el carismático cantante de Tijuana
in Blue. La banda que comenzó su andadura en 1985 fue una
de las más celebradas del punk vasco de los ochenta.
Eskroto, como era conocido entre sus amigos y seguidores, era un
auténtico hombre de escenario, en esta época grabó
cinco discos. Al finalizar a principios de la década de los
noventa su estancia en Tijuana in Blue viaja a México y tras
varios meses de estancia vuelve a Pamplona y decide montar una banda
para cantar temas mexicanos. El grupo se denominó Kojón
Prieto y los Huajolotes y en esta nueva faceta de su vida artística
cambia su apodo por el de Gavilán. La banda obtiene un éxito
paralelo al de su anterior combo y graba tres compactos. Kojon Prieto
y los Huajolotes dejan de existir en Septiembre de 1995.
Marco desde entonces trabaja en diversos oficios: albañil,
panadero,... mientras en su tiempo libre se dedica a aprender euskara,
lengua que llegó a dominar aceptablemente. Su cultura e ingenio
le hacían ser un invitado de excepción en algunas
tertulias televisivas. Su presencia nunca pasaba desapercibida.
Eskroto había vuelto a los escenarios en la reaparición
protagonizada por Tijuana in Blue durante todo este año.
En estos momentos, el sello Gor ha puesto a la venta un compacto
y dvd que recoge los mejores temas de la banda así como algunos
de vídeos de su primera época. Antes de perder el
riego se ha convertido en su legado póstumo.
El pasado sábado Gavilán se subió al escenario
de Artsaia acompañado por lo más granado del rock
estatal y foral. Con varias cabezas de cerdo colgando del techo,
su último recital se convirtió en una triste despedida.
Repasaron todo su repertorio y la gente acabó invadiendo
el escenario y los camerinos.
Eskroto aguantó como un campeón hasta el último
tema, a pesar del cansancio que acarreaba del festival que el viernes
había celebrado en la sala Jam de Bergara. Pero cumplió
como el artista que era, como el forjado de dos grupos que han dejado
huella imborrable en la música navarra: Tijuana in Blue y
Kojón Prieto y los Huajolotes. Y de ello dan buena fe todos
los medios de comunicación, en los que ya desde ayer se hacía
un homenaje a la figura de Marco Antonio Sanz de Acedo.
[Texto
original de Diario de Noticias]
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al índice del último concierto
[Artículo
publicado en Diario
de Noticias.]
Tijuana
In Blue, un adiós a lo grande
La sala Artsaia se llenó de público, que abarrotó
el escenario durante la última canción de la noche
Como suele decirse, se lió. El grupo pamplonés Tijuana
In Blue revolucionó un Artsaia repleto de incondicionales
la noche del pasado sábado en el que, ellos dicen, fue
su último concierto. Eskroto, Jimy, Rubén, Montxo,
Jokin, Mikel y Rubén dijeron "hasta siempre"
con el escenario repleto de público después de dos
horas de música. La noche terminó con el telón
del escenario roto, ya que algunos de los congregados en la sala
tiraron de él durante la última canción.
En su despedida contaron con la presencia de El Drogas y Alfredo
Piedrafita, de Barricada; El Piñas, bajo de Marea; Buitraker;
Los Eskarabajos; Francis, de Doctor Deseo; y Silencio Absoluto.
Han pasado muchos años después de su primer disco,
grabado en 1986 junto a Potato, pero el sábado se pudo
ver que efectivamente su rock marcó una época.
Sobre las 11.30 horas y precedidos por la música de Silencio
Absoluto, los Tijuana salieron al escenario con el telón
cerrado; detrás, palabras de Bécquer en boca de
Eskroto acompañadas de luces intermitentes aumentaron la
impaciencia de un público que ya pedía su presencia.
"¡Dios mío, Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!". El poema terminaba al mismo tiempo
que el telón se abría y los presentes aclamaban
a los siete proagonistas, que aparecieron bajo una cuerda de la
que colgaban seis cabezas de cerdo. El espectáculo prometía.
Los Tijuana no tuvieron que esperar a que el ambiente se calentara;
desde el primero hasta el último tema, el público
se entregó. Con Siempre montando broncas arrancó
la noche y con Síguelo vino la juerga: uno de sus seguidores
se subió al escenario para saltar desde él, pero
no fue el único. A lo largo de la noche muchos fueron los
que se sumaron a esta acción, en una noche de locura en
la que el público disfrutó, botó, gritó,
compartió, y sintonizó a la perfección con
el grupo navarro.
Un Eskroto exultante se sintió en su salsa en el escenario
y consiguió hacer disfrutar como en los mejores tiempos
a los congregados. Felicitó las navidades a su manera,
se quitó el zapato y la camiseta, y disfrutó con
el público.
La conocida canción Mierdas de perro no se hizo esperar
y fue uno de los temas más aclamados.
A partir de las 12 horas, los siete músicos cantaron en
compañía de diferentes artistas, que compartieron
temas del grupo navarro. Alfredo Piedrafita, guitarra de Barricada,
se sumó con fuerza a la fiesta y el grupo telonero de la
noche, Silencio Absoluto, interpretó junto a los Tijuana
Makinavaja, el último chorisso, un tema que despertó,
aún más si cabe, la euforia de un público
que no cesó de dar botes. Silencio Absoluto participó
de la fuerza de Tijuana y también la demostró en
su actuación en solitario. Las subidas al escenario se
sucedieron, e incluso alguno llegó a cantar con Eskroto.
Urroztarra, Fuerza y garra y La vida sigue igual fueron algunas
de las canciones más cantadas y esperadas, mientras la
noche subía de tono con cada canción: los temas
de Tijuana In Blue compartieron protagonismo con los oés
para Osasuna.
Sobre las 12.40 horas y con la presencia de Josean y Fredy, componentes
de Los Escarabajos llegaron temas como Tijuana In Blue y el esperado
Patxi. El escenario se quedó vacío por unos minutos,
tras los que el grupo reapareció, esta vez en compañía
de El Drogas, de Barricada, que, con capucha, un bastón
en la mano y vestido con un jersey negro con una calavera, entonó
Enamorado de la muerte, otra de las canciones más cantadas
por el público. Aplausos para El Drogas y los Tijuana,
y más tarde para El Piñas, bajo de Marea.
El reloj ya marcaba la una de la madrugada, pero el público
aún quería más. Los navarros se marcharon,
pero faltaba una canción, que algunos de los presentes
ya cantaban: "¡Joder que bien se está en esta
capital!"... Con este tema, convertido ya en un himno de
la ciudad, llegó el lío.
Todos los artistas que habían compartido la noche con Tijuana
salieron al escenario, que en pocos segundos se vio invadido por
el público. Así, el concierto se cerró con
el público amontonado junto al grupo y cantado con ellos
este último tema; apenas se podía ver a los siete
protagonistas de la noche.
Sobre la 01.15 horas la canción terminaba, mientras Eskroto
gritaba: "Ahora sí que nos vamos; gracias y hasta
siempre". Mientras el público pedía más
Tijuana y Jimy ayuda para volver a subir al escenario, la fuerza
de algunos presentes pudo con el telón del escenario. Tijuana
In Blue se despidió de Pamplona con su gente, tras una
noche que muchos tardarán en olvidar.
MARÍA
BAIGORRI
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Todo sobre el último concierto:
El último concierto de los Tijuana fue en Artsaia, el 29
de noviembre de 2003. Podéis leer la crónica
que hicieron sobre él en Diario de Noticias, ver las fotos
o echarle un vistazo al vídeo.
+ info

Entrevista en mp3:
Entrevista realizada en Eguzki
Irratia, radio libre de Pamplona-Iruña. Dura casi hora y
media, está entera para bajar o a cachos. Merece la pena.
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Vídeos del
concierto de Barcelona:
Es el concierto que aparece
en su DVD "Antes de perder el riego", de Discos Gor.
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